Torticolis del bebé y osteopatia

¿Qué es una torticolis del bebé?

La torticolis es un espasmo muscular del musculo esternocleidomastoideo, asociado a una rigidez de cuello. Provoca una inclinación de la cabeza con una rotación en sentido contrario.

La torticolis muscular congénita es la forma la más frecuente en el caso de un bebé. Se puede desarrollar en los primeros días o semanas de vida del lactante. A veces, puede ser poco marcada con una diferencia de amplitud de rotación de cabeza solo en los últimos grados del movimiento, hablamos en este caso de rotación preferencial de cabeza.

¡Ojo! => una torticolis que aparece de golpe en un lactante o un niño y que se acompaña de fiebre o una torticolis después de un traumatismo necesita si o si una atención médica.

Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, el origen de una torticolis es benigna.

¿Cuáles son las causas de una torticolis?

La causa principal es la contractura del musculo esternocleidomastoideo. El posicionamiento del feto in-útero y el parto pueden explicar esta contractura.

Un mal posicionamiento del bebé dentro del útero de la madre puede ocasionar tensiones en las cervicales y en la cabeza durante el embarazo, sin tratamiento tras el nacimiento, estas tensiones pueden seguir en forma de torticolis. Una presentación de nalgas del bebé durante el embarazo es una causa frecuente de torticolis. Otra causa está relacionada con las maniobras hechas con el bebé durante el parto. El uso de fórceps o ventosa pueden causar una torticolis.

Si no hay un tratamiento, una torticolis puede provocar:

- Una deformación de la cara => el cuerpo siempre busca tener la mirada horizontal, una asimetría de la cara puede aparecer
- Una deformación de cabeza tipo plagiocefalia, culpa de un apoyo importante de un lado de la cabeza
- Un trastorno ocular
- Una escoliosis

Cuando hay una torticolis, el lactante se ve sometido a tensiones de las cervicales y del cráneo => la pelvis se acerca del lado inclinado de la cabeza para limitar la tensión muscular del cuello, provocando que el bebé adopte una posición que recuerda a una “coma”.

Tratamiento osteopatico

El objetivo del tratamiento osteopatico es de limitar las consecuencias de los diferentes traumatismos que ha vivido el bebé (parto, fórceps…).

Como siempre, el osteópata considera el cuerpo en su conjunto y va a aliviar todas las zonas con restricciones para restablecer una buena movilidad. Frecuentemente, los desequilibrios no solo se localizan al nivel cervical, pueden también afectar la pelvis, la columna vertebral, la caja torácica. Por eso, el osteópata testara y corregirá la totalidad del cuerpo.

El tratamiento se realiza a través de maniobras suaves y sin dolor.

Para complementar el trabajo del osteópata, es importante que los padres cambien de lado al bebé al ser amamantado o cuando toma el biberón, alternando el lado derecho o izquierdo por ejemplo. Hay que tener cuidado no dejar al bebé siempre tumbarse del mismo lado.

En general, los resultados se aprecian en muy poco tiempo pero puede que sea necesaria una segunda consulta.

¡No dudéis en contactarme para más información!

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