Fascitis plantar y osteopatia

¿Qué es una fascitis plantar?

El pie se compone de 26 huesos, de 16 articulaciones y de 107 ligamentos que contienen la movilidad. El talón está formado por el hueso calcáneo y la parte anterior del pie está formada por los huesos metatarsos. Entre el calcáneo y los metatarsos, existe una fascia plantar (membrana fibrosa que envuelve un músculo). Esta fascia se puede palpar a nivel de la planta del pie.

Una fascitis plantar es una inflamación de esta fascia, con síntomas más o menos dolorosos. Una fascitis plantar suele acompañarse de una espina de Lenoir o espina calcánea: es una pequeña excresencia ósea del hueso del talón que aparece cuando hay restricciones mecánicas extendidas (a causa de una tracción extendida de la fascia plantar, se produce una acumulación de calcio y la formación de esta espina). Esta espina calcánea se ve con una radiografía del pie.

La fascitis plantar aparece más comúnmente en las mujeres que llevan tacones, los deportistas, las personas con sobrepeso y las personas con los pies planos.

Síntomas de una fascitis plantar

Las personas que sufren una fascitis plantar notan un dolor al nivel de la planta del pie, más pronto cerca del talón (al nivel de la inserción de la fascia plantar y del calcáneo). Los pacientes sienten un dolor más fuerte por la mañana al despertarse y al apoyar el pie con la fascitis. Este dolor se puede agravar al hacer un deporte como correr; caminar, bailar…

Atención osteopatica de la fascitis plantar

Como hemos visto previamente, el pie se compone de 26 huesos, este amplio número de huesos permite al pie realizar un movimiento complejo de Flexión-Extensión/Pronación-Supinación. Para que estos movimientos puedan realizarse adecuadamente y en toda la amplitud, es importante que no haya ninguna restricción mecánica al nivel del pie. Si uno o varios huesos están bloqueados, los movimientos se verán afectados, provocando tensiones musculares al nivel del pie.

Una restricción de movilidad del pie puede afectar la mecánica del pie y ocasionar coacciones provocando una fascitis plantar.

Con una visión global del cuerpo, el osteópata intentara quitar las restricciones del pie, para disminuir las tensiones musculares. Por eso, el osteópata mirara y trabajara toda la pierna, testara todas las articulaciones y usara varios tipos de técnicas (estructurales, musculares…) para que el pie vuelva a tener una óptima movilidad. Si el pie no tiene restricciones mecánicas y el apoyo se realiza normalmente, la inflamación de la fascia plantar va poco a poco disminuir antes de desaparecer.

Es posible que se necesite más de una consulta para tratar el problema.

¡No dudéis en contactarme para más información!

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